El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Colombia el pasado viernes dejó un nuevo balance de víctimas. Según el último informe de Medicina Legal, el número de muertos se redujo a 289, tras la identificación de 300 cuerpos entre los 304 recibidos en las zonas afectadas. Las autoridades continúan con las labores de búsqueda y rescate en áreas como Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca.
El epicentro del sismo se ubicó cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó, a una profundidad que influyó en la intensidad del impacto. Los mapas y gráficos muestran la extensión del territorio expuesto al temblor, que afectó ciudades y comunidades en distintas regiones del país.
Las autoridades locales y nacionales han activado protocolos de emergencia para garantizar la seguridad de los habitantes y facilitar la ayuda a las familias afectadas. Aunque el número de víctimas sigue siendo elevado, el descenso en el balance refleja avances en la identificación de los cuerpos recuperados.
El terremoto sigue siendo un evento de gran relevancia para la región, con efectos que aún se están evaluando. La comunidad científica y los medios continúan monitoreando la situación para ofrecer una visión actualizada del impacto del sismo.

























