La ministra de Sanidad, Mónica García, ha negado este domingo que Ceuta esté en situación de "colapso sanitario" tras la afluencia de miles de migrantes desde Marruecos. Durante su visita a la ciudad autónoma, García ha insistido en que la presión sanitaria "ha ido disminuyendo" y que los profesionales están "redoblando esfuerzos" para garantizar la salud de los migrantes.
A pesar de su negación, la ministra ha reconocido que existen "áreas especialmente tensionadas" y ha alertado sobre los riesgos para la salud pública derivados del hacinamiento. Según fuentes oficiales, más de 70.000 personas han llegado a Ceuta en las últimas semanas, lo que ha generado una demanda elevada en servicios de salud.
El Partido Popular ha criticado la gestión del gobierno, exigiendo la dimisión de García y señalando la "indolencia" del Ejecutivo ante la crisis. Algunos líderes regionales han cuestionado la tardanza de la visita ministerial, que se ha producido 17 días después de la afluencia masiva.
García ha rechazado las acusaciones de alarmismo, calificando como "xenófobas" las asociaciones entre migración y enfermedades. La situación sigue siendo objeto de debate, con distintas interpretaciones sobre la gravedad real de la crisis sanitaria en Ceuta.



























