El Estrecho de Ormuz, clave en el comercio mundial de petróleo, vuelve a ser escenario de tensión tras un ataque contra un buque que causó al menos una víctima. El incident, ocurrido frente a Omán, ha reavivado las hostilidades entre Irán, Estados Unidos e Israel, pese a un alto el fuego negociado en abril.

La crisis se desencadenó el 28 de febrero de 2026, cuando Estados Unidos e Israel atacaron instalaciones nucleares iraníes, desencadenando una respuesta iraní que incluyó el cierre del estrecho, lo que elevó los precios del crudo y dejó varados a miles de buques. Aunque se alcanzó un acuerdo de tregua, los enfrentamientos navales persistieron.

La nueva tensión surge en un contexto de confrontación entre Estados Unidos e Irán, alimentada por declaraciones de Donald Trump que han generado controversia. La situación ha sido exacerbada por incidentes como el enfrentamiento entre el presidente y una periodista de CNN, que refleja un clima de polarización.

La comunidad internacional sigue de cerca los movimientos en el estrecho, donde la seguridad marítima y el suministro energético global están en juego.