El gobierno español ha desclasificado documentos del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) relacionados con la situación en Ceuta, lo que ha generado un debate político entre distintas figuras del poder. La desclasificación ha sido interpretada por algunos como una alerta sobre la seguridad en la zona, mientras que otros la ven como una comunicación rutinaria o incluso un cotilleo. El periodista Iñaki López ha planteado en un editorial las preguntas sobre si Marruecos aclarará su postura en la situación o seguirá actuando con discreción, como en el caso de los 140 ciudadanos fallecidos en una avalancha.

La presidenta regional Isabel Díaz Ayuso ha aprovechado la situación para criticar al líder del Partido Socialista, Pedro Sánchez, acusándolo de inacción en Ceuta y de estar rodeado de escándalos de corrupción. Ayuso ha advertido del "recorrido judicial" que le espera a Sánchez y ha enviado un mensaje claro: "El que se llama a sí mismo perro, sí tiene dueño, como todos los que viven en palacios".

Por su parte, la periodista Elisa Beni ha desmentido al gobierno sobre la situación en Ceuta, afirmando que no es cierto que no hubiera más alertas, pero cree que hubo conversaciones con Marruecos. Beni ha señalado que los servicios "amigos" no entenderán que los gobernantes desclasifiquen documentos y dejen al descubierto cómo ha funcionado la gestión. La desclasificación continúa siendo un tema de controversia y debate en el contexto político actual.