Los enviados de Donald Trump llegaron a Ucrania el domingo 6 de julio, tras una reunión en Moscú con el presidente ruso, Vladimir Putin. Esta es la primera visita de representantes estadounidenses a Ucrania desde el inicio de la guerra en 2022. Durante la jornada, el Papa Francisco celebró la misa del Ángelus en la plaza de San Pedro, reiterando su llamado a la paz y a una solución diplomática al conflicto.

Aunque los líderes estadounidenses y rusos se reunieron durante tres horas, la conversación fue breve y no se dio a conocer ningún anuncio oficial. El Kremlin calificó la reunión como "muy útil", mientras que la Casa Blanca mencionó "planes concretos de acciones futuras". Sin embargo, los ataques entre ambos bandos continuaron.

Según informes, Ucrania lanzó más de 250 drones contra territorio ruso, mientras que Rusia disparó 108 drones contra Ucrania, causando un muerto y tres heridos. Las defensas rusas derribaron 258 drones enemigos durante la noche. A pesar de los esfuerzos por alcanzar un alto el fuego, las hostilidades persistieron.

El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, expresó su interés en encontrar una solución al conflicto y destacó la disposición de Kiev para el diálogo. Mientras tanto, Putin aseguró a los enviados de Trump que Rusia logrará sus objetivos militares en Ucrania.