Ucraine y Estados Unidos continúan en tensión tras la visita de representantes estadounidenses a Moscú. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, destacó su interés en acelerar el fin de la guerra antes de reunirse con los enviados de Donald Trump, tras contactos previos con el presidente ruso, Vladimir Putin. Esta reunión se produce en un contexto de intensa actividad militar, con Rusia lanzando 108 drones contra territorios ucranianos y volviendo a atacar la región de Zaporizhzhia.

Las autoridades ucranianas informaron de al menos tres heridos y un fallecido, un hombre de 74 años, tras impactos en zonas residenciales. Los ataques causaron incendios en viviendas, evacuaciones y daños en una oficina pública. A pesar de la escalada, Zelenski reiteró su compromiso con la paz, señalando que Kiev busca una solución antes de las conversaciones con Trump.

La situación se complica con declaraciones de Trump sobre la crisis en Ceuta, donde acusó al gobierno español de "tener cero control" sobre su frontera. Aunque no está directamente relacionado con la guerra, refleja la complejidad de las relaciones internacionales. Mientras tanto, Trump anunció la cancelación de una "segunda ola de ataques" contra Venezuela, respondiendo a preguntas sobre diálogo con el país.