La ministra de Educación, Milagros Tolón, ha defendido la "inclusividad" y el "interés por aprender" de los estudiantes tras los resultados desfavorables del PISA, aunque evitó reconocer el fracaso del sistema educativo. El informe, que evalúa competencias en lectura, matemáticas y ciencias, muestra un retroceso en comparación con años anteriores. Tolón atribuyó las dificultades a factores externos, como la falta de comprensión lectora y el uso excesivo de pantallas, sin admitir responsabilidad directa del gobierno.
El Ministerio de Educación negó cualquier vínculo entre la ley Celáa y los peores resultados, argumentando que la causa radica en la falta de habilidades básicas. Por su parte, el líder del PP, Feijóo, criticó el "fallo sistémico" del gobierno y prometió reformar el sistema educativo "sin ideologías", enfatizando la necesidad de "conocimiento" en las aulas. Ambos partidos evitan asumir responsabilidades, aunque el debate sobre la calidad educativa continúa abierto.




























