El presidente de la ciudad autónoma de Ceuta, Juan Jesús Vivas, ha exigido a la Unión Europea una actitud más contundente en la relación con Marruecos y un estatus específico para Ceuta y Melilla, consideradas fronteras europeas en África. Durante una visita a Bruselas, Vivas ha destacado la necesidad de un control europeo más firme en la frontera, así como la presencia permanente de Frontex, la agencia de control de fronteras de la UE.
Vivas ha criticado la postura de Marruecos, acusándolo de fomentar la inmigración ilegal desde el norte de África hacia Ceuta. Según el presidente, la ciudad está bajo presión y enfrenta una situación de "asfixia" que afecta a su población. "Los ceutíes han perdido la alegría", ha afirmado, señalando un cambio significativo en el clima social de la ciudad.
Además, la jueza María Tardón ha abierto una investigación sobre la entrada masiva de migrantes en Ceuta a finales de julio, relacionada con posibles delitos contra la integridad territorial y organización criminal. Esta situación ha generado preocupación en la comunidad local, que teme una crisis de seguridad y estabilidad.
La presión sobre Ceuta se intensifica, con Vivas insistiendo en la necesidad de una respuesta europea más decidida para proteger la ciudad y su estatus único.





























