Israel lanzó nuevos bombardeos en el sur de Líbano, causando la muerte de trece personas, entre ellas dos menores, y dejando a decenas heridos, pese a que se había establecido un alto el fuego. Las autoridades libanesas informaron sobre los ataques, que se produjeron a pesar del acuerdo de paz mediado por Estados Unidos. La situación ha generado preocupación en la región, con temores de que la violencia se intensifique. Las fuentes locales indican que los bombardeos afectaron zonas civiles, lo que ha generado críticas por la posible violación del acuerdo de tregua. Estados Unidos ha sido llamado a intervenir nuevamente para evitar una escalada del conflicto. La comunidad internacional sigue de cerca los acontecimientos, buscando una solución que garantice la seguridad de ambos lados.