El gobierno español ha anunciado una propuesta de normativa que podría ser la más restrictiva de Europa para los centros de datos, generando preocupación entre inversores extranjeros. La medida busca regular la ubicación y operación de estos centros, con el objetivo de proteger la soberanía digital del país. Sin embargo, analistas alertan que las restricciones podrían afectar las inversiones estratégicas en tecnología, especialmente en sectores como la nube y la inteligencia artificial.

La propuesta incluye requisitos más estrictos sobre la localización de los servidores, la transferencia de datos y la protección de la privacidad. Esto podría dificultar la operación de empresas tecnológicas que dependen de infraestructuras globales. Aunque el gobierno defiende que la regulación es necesaria para garantizar la seguridad nacional, críticos señalan que el enfoque podría desincentivar la inversión en un momento en que España busca fortalecer su sector tecnológico.

La medida aún no ha sido aprobada, pero ya ha generado debate en el sector. Empresas internacionales han expresado su preocupación por la posible limitación de sus operaciones en el país. Mientras tanto, el gobierno insiste en que la regulación se ajusta a los estándares europeos, pero con un enfoque más estricto que otros países de la UE.