Estados Unidos ha elevado su nivel de advertencia de viaje para Ceuta a nivel 3, recomendando extremar precauciones y reconsiderar el viaje a la zona, tras la afluencia masiva de migrantes desde Marruecos. Esta decisión se produce en un contexto de tensión en la frontera, donde las autoridades locales han estado lidiando con un aumento significativo de personas intentando cruzar ilegalmente.

La crisis migratoria ha generado una respuesta internacional, con el comisario europeo de Asuntos de Interior y Migración, Magnus Brunner, asegurando que España cuenta con el respaldo de la Unión Europea. Mientras tanto, Melilla refuerza su vigilancia en la frontera, mientras que al menos 67 personas han muerto intentando llegar a nado.

La situación ha sido calificada por Josep Borrell, exvicepresidente de la CE, quien señaló que Estados Unidos y Israel reciben con satisfacción cualquier problema para España. Esta postura ha sido criticada por algunos analistas, quienes ven en la crisis una oportunidad para abordar las causas profundas de la migración.