El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció que al menos 181 personas han perdido la vida tras el sismo de magnitud 7,4 que sacudió el país. El temblor, ocurrido el 20 de agosto, afectó principalmente la región central, con epicentro cerca de Pereira. Las autoridades continúan evaluando el número exacto de víctimas, mientras se reportan daños significativos en infraestructuras y edificios históricos.
En Pereira, un perro fue encontrado atrapado en un edificio derrumbado y requirió intervención inmediata para su rescate. Vecinos locales se movilizaron para ayudar a los afectados y solicitar apoyo de organismos nacionales. Además, se informó que varias iglesias y bienes culturales sufrieron daños, lo que ha generado preocupación por la preservación de la herencia patrimonial del país.
La crisis ha activado protocolos de emergencia en múltiples municipios. Se han establecido centros de acogida y se trabaja en la distribución de ayuda básica. Aunque no se han confirmado más detalles sobre la gravedad de los daños, el gobierno ha anunciado la coordinación con organismos internacionales para apoyar la reconstrucción.
























