El Gobierno enfrenta una crisis migratoria en Ceuta, donde la situación se agudiza con la entrada masiva de migrantes. A pesar de las medidas adoptadas, la tensión persiste y las autoridades locales expresan descontento. El Ejecutivo ha anunciado la creación de nuevos centros de acogida que podrían albergar a 4.000 personas, aunque la población en la zona sigue creciendo.

Mientras el Gobierno intenta controlar la situación, se enfrenta a críticas por su gestión. El líder del Partido Popular, Feijóo, visita Ceuta tras las reclamaciones de figuras políticas locales. La crisis se complica con la presión de Bruselas, que exige el retorno de todos los inmigrantes.

La administración compagina la acogida de menores con la expulsión rápida de adultos, una estrategia que genera descontento. Los responsables locales afirman que no hay interés por parte del Gobierno para resolver el problema. La situación podría durar meses si no se toman medidas efectivas.

La tensión persiste en Ceuta, donde la población se duplica y las autoridades marroquíes son criticadas por su actitud. A pesar de la colaboración anunciada, la crisis sigue sin resolverse.