El Instituto Geofísico del Perú ha aclarado que las antenas de Jicamarca no están relacionadas con el proyecto HAARP de Estados Unidos. El observatorio peruano, ubicado en la región central del país, ha estado en funcionamiento durante más de seis décadas. Según fuentes oficiales, la institución opera de forma independiente y su labor se centra en la investigación científica del campo geofísico.
La confusión surgió tras rumores que vinculaban las instalaciones peruanas con el programa estadounidense de investigación atmosférica. Sin embargo, las autoridades locales han rechazado cualquier relación entre ambos proyectos. Las antenas de Jicamarca son utilizadas para estudios de ionosfera y no tienen conexión con actividades militares o de inteligencia.
El Instituto Geofísico del Perú ha reafirmado su autonomía y su compromiso con la ciencia. La clarificación busca evitar malentendidos sobre la función de las instalaciones y su papel en la comunidad científica regional. La información se difunde como parte de una campaña para educar sobre la historia y el propósito de los centros de investigación en el país.



























