El Gobierno español enfrenta una crisis migratoria en Ceuta, donde la entrada masiva de migrantes ha generado desafíos en la gestión y ha desencadenado tensiones dentro del Ejecutivo. El presidente del gobierno, Pedro Sánchez, ha decidido designar a Ángel Victor Torres para coordinar la gestión de la situación tres semanas después de la afluencia de personas. Esta medida busca centralizar la respuesta ante la presión de partidos como el PP, que ha reclamado un mando único para evitar descoordinación.
El Tribunal Supremo ha admitido a trámite el recurso presentado por el PP contra la negativa del Ejecutivo a comparecer en el Senado para explicar la crisis. El partido popular insiste en que los ministros deben rendir cuentas, afirmando que se trata de un derecho fundamental para los ciudadanos. Mientras tanto, el rey Felipe VI ha sido consultado sobre la posibilidad de contactar con el monarca marroquí, Mohamed VI, para agradecer su apoyo durante la situación.
La tensión se ha agravado con declaraciones de líderes regionales como Díaz Ayuso, quien ha comparado la crisis migratoria de Ceuta con la entrada ilegal de 2,5 millones de personas en Madrid, acusando al Gobierno de inacción. A pesar de las presiones, el Ejecutivo aún no ha logrado tomar el control total de las calles de Ceuta, lo que refleja la complejidad de la situación.



























