El Gobierno español ha rechazado las reivindicaciones de soberanía de Marruecos sobre Ceuta y Melilla, afirmando que las ciudades autónomas son parte integrante del territorio español. El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, respondió a las declaraciones del ministro marroquí Abdellatif Ouahbi, quien defendió el "derecho histórico" de Marruecos sobre las ciudades. Esta postura se inscribe en un contexto de tensión entre ambos países, tras la crisis migratoria que afectó Ceuta en las últimas semanas.

Partidos como IU han respaldado la posición del Ejecutivo, rechazando cualquier mediación con Marruecos y exigiendo una actitud más firme. Aunque el Gobierno ha mostrado cierta flexibilidad, como en el caso de una posible visita del rey Felipe VI a Ceuta, esta no se ha materializado debido a la falta de un contexto adecuado. Además, se ha especulado sobre la posibilidad de contactar al monarca marroquí para agradecer su actuación durante la crisis.

El Tribunal Supremo ha admitido a trámite un recurso del Partido Popular contra la negativa del Gobierno a comparecer en el Senado por la crisis de Ceuta. Esta medida refleja la polarización política en torno al tema, con el PP exigiendo transparencia y responsabilidad del Ejecutivo. La situación sigue siendo delicada, con el Gobierno buscando equilibrar la defensa de la soberanía nacional y la gestión de una crisis migratoria compleja.