El Gobierno español se enfrenta a una crisis política y social en Ceuta tras un ataque contra una patrulla militar, según informes de medios locales. A pesar de la tensión, el ministro Ángel Víctor Torres no condenó públicamente el incidente, aunque prometió reforzar recursos para la gestión migratoria. La situación ha generado críticas en el Congreso, donde el Partido Popular exige que el Ejército pueda usar la fuerza en situaciones similares.
La ministra de Sanidad, Mónica García, respondió a una pregunta del diputado de Vox sobre cómo defender la soberanía en Ceuta, preguntando si se usarían tanques. Esta interacción refleja la polarización en torno a la gestión de la crisis. Por su parte, el ex presidente José María Aznar visitó Ceuta para mostrar apoyo a los ciudadanos y exigir una respuesta firme del Ejecutivo.
El PP ha llevado al Congreso una propuesta para blindar a los militares, argumentando que existen normativas legales que permitirían su intervención. La portavoz Ester Muñoz destacó que el Gobierno no ha actuado con la rapidez necesaria. Mientras tanto, Torres se centró en la devolución de inmigrantes, tachando como "falso" la posibilidad de expulsarlos mañana.
La tensión en Ceuta continúa, con llamamientos a la calma y a la no violencia, mientras el debate sobre la soberanía y la seguridad se intensifica en el ámbito político.

























