El gobierno español ha publicado un reglamento que establece condiciones estrictas para la instalación de nuevos centros de datos en el país. La normativa, elaborada por el Ministerio de Transición Ecológica, exige que los centros de datos utilicen energía renovable, se mantengan dentro de la Unión Europea y enfrenten sanciones en caso de incumplimiento. Esta medida forma parte de un esfuerzo para reducir la huella ambiental y garantizar la seguridad de los datos.

La propuesta busca alinear la infraestructura tecnológica con los objetivos climáticos nacionales y europeos. La energía renovable es un requisito clave, reflejando la prioridad del gobierno en la transición energética. Además, la permanencia en la UE y las penalizaciones son medidas diseñadas para proteger la soberanía digital del país. Esta política ha sido bien recibida por sectores que apoyan la sostenibilidad y la independencia tecnológica.

Aunque el reglamento no menciona directamente la política exterior, el ex presidente José María Aznar ha criticado la falta de una estrategia clara para defender la soberanía nacional. Para él, la integridad del país no debe depender de acuerdos externos que puedan ser utilizados para presionar a España. Esta crítica refleja una preocupación más amplia sobre la dirección política del país en temas internacionales.