Los hermanos venezolanos que perdieron a su madre, su hermano menor y su abuela en el terremoto de La Guaira se han mudado a Cali en busca de una nueva vida. Tras casi un mes de búsqueda, decidieron abandonar el país para intentar reconstruir sus vidas. El sismo, que los afectó profundamente, les ha dejado un trauma emocional difícil de superar.
El terremoto en Venezuela y el que ocurrió en Colombia son parte de una serie de desastres naturales que han golpeado a ambos países en los últimos meses. Estos eventos han revelado las diferencias en la capacidad de respuesta entre sociedades con instituciones sólidas y otras con estructuras débiles. En el caso de los hermanos, la pérdida de familiares ha sido un golpe emocional que no se puede medir solo en términos de daños materiales.
La crisis humanitaria en Venezuela ha exacerbado la vulnerabilidad de las familias afectadas por desastres naturales. Migrar a otro país representa una decisión difícil, pero para estos hermanos, es la única forma de encontrar un futuro más estable.
La situación refleja cómo los desastres pueden tener consecuencias profundas en la vida de las personas, especialmente cuando se combinan con problemas sociales y económicos. La búsqueda de una nueva vida en Cali es un paso necesario, pero también un símbolo de la lucha por sobrevivir en un contexto de incertidumbre.




























