El primer ministro británico Andy Burnham visitó Kiev en el marco del 35º aniversario de la independencia de Ucrania, anunciando la entrega de planos para fabricar misiles de largo alcance. Esta decisión marca un cambio en la estrategia de Rusia y refuerza el apoyo occidental a Kiev. La transferencia de tecnología permitirá a Ucrania avanzar en la producción nacional de armas, con la colaboración de empresas europeas como MBDA.
Además, Reino Unido compartirá información técnica sobre el misil SCALP, facilitando su producción local. La medida se suma a otros compromisos militares y financieros anunciados en una cumbre celebrada en Kiev. La Unión Europea también aumentó su apoyo, otorgando 6.100 millones de euros en ayuda militar.
El presidente ucraniano, Volodomyr Zelenski, destacó durante la celebración el compromiso de su país con la paz, aunque sin renunciar a su defensa. La visita de Burnham se produce en un contexto de creciente presión sobre Rusia, con la amenaza de nuevas sanciones y el fortalecimiento de la coalición internacional que apoya a Ucrania.
La UE y otros aliados continúan reforzando su apoyo a Kiev, tanto en materia de defensa como en ayuda humanitaria. Esta movilización refleja la importancia estratégica de Ucrania en la región y la determinación de sus aliados para mantener su independencia.























