El gobierno ruso anunció el cierre del consulado alemán en San Petersburgo y la suspensión de actividades del Instituto Goethe, en respuesta a las medidas tomadas por Alemania contra sus propios consulados y la Casa Rusa en Berlín. Esta decisión se produce tras el descubrimiento de drones con explosivos en el aeropuerto de Leipzig, que Alemania atribuyó a Rusia. Moscú acusó a Berlín de acciones "inamistosas" y de estar detrás del incidente, lo que ha intensificado las tensiones entre ambos países.

Alemania, por su parte, cerró el consulado ruso en Bonn y la Casa Rusa en Berlín, acusando a Rusia de responsabilidad en el incidente con los drones. El gobierno alemán sostiene que las acciones rusas han violado la seguridad internacional y han generado un clima de inseguridad. La situación ha llevado a una escalada diplomática, con ambos países respondiendo con medidas recíprocas.

La tensión se ha agravado tras el descubrimiento de drones con explosivos en el aeropuerto de Leipzig, donde un dron con 800 gramos de explosivos plásticos se estrelló contra un avión ucraniano. Aunque no hubo detonación, el incidente ha generado preocupación en Alemania. Rusia ha rechazado estas acusaciones, afirmando que no tiene relación con el incidente. La situación sigue en desarrollo, con ambos países buscando una solución diplomática.