Un barco de migrantes, conocido como patera, fue interceptado en aguas cercanas a Cabo de Palos, en la región de Murcia, el pasado viernes. Según informaciones preliminares, tres personas perdieron la vida en el incidente, entre ellas un bebé. El cuerpo del delegado del Gobierno en la Región de Murcia, que ha criticado la gestión del Ejecutivo autonómico en materia migratoria, ha destacado la gravedad de la situación y la necesidad de una política más eficaz y humanitaria.

La patera, que transportaba a varios migrantes, fue localizada por autoridades marítimas tras una búsqueda intensiva. Aunque no se han revelado detalles sobre el número exacto de personas a bordo, se ha confirmado la muerte del bebé y de dos hombres. El caso ha generado una reacción política, con el delegado del Gobierno señalando la necesidad de una mejor coordinación entre las instituciones para evitar semejantes tragedias.

Las autoridades continúan investigando las circunstancias del incidente, mientras se espera la confirmación oficial sobre el número total de víctimas y las causas del accidente. La situación refleja la complejidad de la migración en el Mediterráneo y la presión sobre las estructuras de acogida en la región.