España lidera el consumo de medicamentos para el sueño en Europa, según datos recientes. Aunque la sociedad ha adquirido conocimientos sobre la importancia del descanso, las estadísticas revelan que un cuarto de los adultos no descansa adecuadamente. La psicóloga Roser Gort destaca que el estrés y la obsesión por dormir bien están generando un ciclo negativo: menos sueño, peor calidad y horarios más tardíos.
Los especialistas señalan que existe una falta de prioridad en la función del sueño. A pesar de los avances en la comprensión de su importancia, el uso de medicamentos para el descanso sigue siendo común. Esta situación refleja una descoordinación entre lo que se sabe y lo que se practica en la vida cotidiana.
La tendencia indica que el problema no solo afecta a individuos, sino a toda la sociedad. La presión laboral, el uso de pantallas y la falta de rutinas saludables contribuyen a esta crisis del sueño. Aunque no hay una solución inmediata, la conciencia sobre el tema sigue creciendo.





























