El presidente estadounidense, Donald Trump, ha advertido a cualquier país que apoye a Irán, amenazando con sanciones y vigilancia. Esta declaración se produce en medio de tensiones crecientes entre Estados Unidos y Irán, donde el líder iraní ha respondido con amenazas de ataques a objetivos militares en Europa si la situación se escala.

Según informaciones del Financial Times, Irán evalúa la posibilidad de atacar instalaciones en Europa, incluyendo Chipre y Bulgaria, si Trump intensifica su política de presión. A su vez, el gobierno iraní ha calificado las sanciones estadounidenses como una "cortina de humo" y "terrorismo económico", señalando que la deuda pública de Estados Unidos supera los 40 billones de dólares.

China también ha criticado las medidas de Trump, argumentando que las sanciones no resolverán el conflicto y que se requiere una solución diplomática. Mientras tanto, el mercado financiero ha reaccionado con preocupación, con el índice Ibex 35 en Madrid registrando una caída ligera tras las amenazas del mandatario.

La tensión entre Estados Unidos e Irán se intensifica, con ambos lados mostrando posturas firmes y amenazantes. La situación podría evolucionar rápidamente, con implicaciones regionales y globales.