Ucrania celebra este lunes su 35º aniversario de independencia en medio de la guerra con Rusia. El presidente Volodímir Zelenski, rodeado de líderes europeos, reafirmó su compromiso con la paz, pero sin ceder a las exigencias de Moscú. Durante la ceremonia en Kiev, Zelenski destacó la importancia del apoyo internacional, especialmente en materia militar, para defender el territorio ucraniano.
Mientras se celebraba el Día de la Independencia, el primer ministro británico, Andy Burnham, visitó Kiev y dio luz verde a la cesión de planos de misiles Storm Shadow a Ucrania. Esta decisión generó una reacción inmediata de Rusia, que acusó al Reino Unido de "echar leña al fuego" y retiró a su embajador en Londres como protesta.
La tensión entre Rusia y Occidente se intensifica con cada nuevo paso en el conflicto. A pesar de las amenazas rusas, los aliados de Kiev continúan apoyando la resistencia ucraniana, lo que pone de relieve la complejidad de la situación. La coalición internacional, encabezada por Reino Unido y Francia, se reúne regularmente con Zelenski para evaluar la evolución del conflicto.
La guerra persiste, y la independencia ucraniana sigue siendo un símbolo de resistencia en un contexto internacional cada vez más polarizado.























