El exasesor de Rubén Rocha Moya, Carlos Beltrán, fue encontrado muerto en una fosa clandestina en Baja California Sur. La confirmación de su muerte se realizó mediante un análisis genético de los restos encontrados el 13 de julio. Beltrán, exoficial mayor del ayuntamiento de Los Cabos, era cercano al político en funciones. La noticia surge en un contexto de tensiones políticas en el país.

La situación ha generado debate sobre la relación entre figuras políticas cercanas. En medio de este escenario, se han planteado preguntas sobre la continuidad de la postura de Rubén Rocha Moya en el gobierno. La muerte de Beltrán representa un hecho inesperado que ha llamado la atención de sectores políticos.

La investigación continúa para esclarecer las circunstancias de su muerte. Mientras tanto, la figura de Rubén Rocha Moya enfrenta críticas por su rol en el pasado. La situación refleja la complejidad de las relaciones dentro del poder político.