Rubén Rocha Moya, gobernador del estado de Sinaloa, ha decidido finalizar su licencia de enfermedad, lo que ha generado una reacción inmediata entre la ciudadanía y sectores políticos. La decisión, anunciada recientemente, ha sido criticada por figuras como Ricardo Anaya, quien exige su detención y extradición a Estados Unidos.
La comunidad civil ha salido a las calles para manifestar su descontento, exigiendo la renuncia del gobernador. La protesta se ha intensificado tras la cancelación de una sesión en el Congreso, donde se debatía la designación de un sustituto temporal. Mientras tanto, el Congreso estatal evalúa quién podría asumir temporalmente el cargo, con Julio Berdegué Sacristán como figura destacada.
La situación ha generado tensión en el estado, con voces que piden una solución inmediata. Aunque la licencia de Rocha Moya se había extendido, su decisión de regresar a su cargo ha sido vista como insuficiente por parte de sectores que demandan una salida definitiva.
La presión se intensifica, con la comunidad exigiendo claridad sobre el futuro del gobierno estatal. Mientras se espera una respuesta oficial, la incertidumbre persiste sobre el rumbo de la administración.




























