Rubén Rocha Moya ha retomado su cargo como gobernador de Sinaloa tras la desestimación de cargos presentados por Estados Unidos. La Fiscalía General de la República (FGR) rechazó las acusaciones contra el político, lo que permitió su regreso a la administración estatal. El retorno se produce pese a críticas internas y externas, incluyendo denuncias de grupos de derechos humanos y partidos políticos.

Morena, partido al que Rocha Moya pertenece, se ha distanciado de su decisión, afirmando que no tuvo conocimiento previo de su regreso. Algunos sectores cuestionan la legitimidad de su mandato, señalando que el exgobernador fue investigado por presuntos delitos. A pesar de esto, la autoridad estatal ha confirmado su presencia en funciones.

La comunidad internacional ha reaccionado con desaprobación, con Estados Unidos expresando preocupación por la situación. Sin embargo, la decisión final recae en las instituciones mexicanas. Mientras tanto, los ciudadanos de Sinaloa esperan respuestas sobre las investigaciones que aún pendientes.

La situación sigue siendo de debate público, con opiniones divididas sobre la legitimidad y la transparencia del retorno del gobernador.