Rubén Rocha Moya, gobernador de Sinaloa, retomó sus funciones el viernes 21 de agosto de 2026, después de 112 días de ausencia. Su regreso generó reacciones en el partido Morena, donde algunos miembros lo celebraron mientras otros lo desvincularon. Omar López Campos, suplente del senador acusado por Estados Unidos, fue uno de los que festejó su retorno.
Alejandro Moreno, líder de otro partido, criticó el regreso de Rocha, acusándolo de impunidad y exigiendo que se aclaren los señalamientos pendientes de Estados Unidos. La situación refleja tensiones internas en Morena, donde el regreso de un político acusado genera debate sobre la coherencia del partido.
La decisión de Rocha de reanudar sus funciones ha sido vista con desconfianza por sectores críticos, que cuestionan la transparencia en su caso. Mientras tanto, su partido enfrenta presión para aclarar las acusaciones que pesan sobre él. La situación sigue siendo un punto de discusión en el ámbito político local.























