Rubén Rocha Moya, gobernador del estado mexicano de Sinaloa, anunció el sábado su salida definitiva del cargo poco después de haber retomado sus funciones. La decisión, tomada tras un mensaje de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, refleja la presión ejercida por el partido Morena para que priorice el interés público. Rocha Moya, quien enfrenta un proceso en Estados Unidos por acusaciones de narcotráfico, había retomado el mandato el día anterior tras una licencia indefinida.
En una carta publicada, el gobernador explicó que su decisión se debió a la falta de apoyo de la clase política dentro de su propio partido. A pesar de su regreso, no obtuvo el respaldo necesario para continuar en el cargo. El PAN, por su parte, llamó a aplicar un juicio político y a declarar la desaparición de poderes en Sinaloa.
La situación política en Sinaloa se vuelve cada vez más compleja. La falta de unidad dentro del partido Morena y las críticas externas han generado una crisis institucional. Mientras se espera una respuesta oficial del gobierno federal, el vacío de poder deja en claro la fragilidad del sistema político local.
La decisión de Rocha Moya deja abierta la pregunta sobre quién tomará el control del estado en la próxima etapa. La situación sigue siendo un punto de tensión en el contexto nacional.


























