El presidente colombiano Abelardo de la Espriella anunció la declaración de emergencia económica nacional tras el devastador terremoto de magnitud 7,4 que afectó al país. El sismo, ocurrido en el norte del país, dejó al menos 265 muertos y miles de heridos, según el último informe oficial. La medida permite al gobierno tomar decisiones urgentes, como imponer nuevos impuestos o ajustar el presupuesto, sin necesidad de pasar por el Congreso.
El mandatario explicó que la emergencia económica se enfoca en la reconstrucción de zonas afectadas, especialmente en el Eje Cafetero y el Pacífico. Se habla de un "fondo milagro" que facilitará la respuesta inmediata a la crisis. Aunque el gobierno no ha dado cifras exactas de daños económicos, se espera que el impacto sea significativo, especialmente en regiones rurales donde la infraestructura es más vulnerable.
La declaración se produce en un contexto de crecimiento económico lento y desafíos sociales persistentes. Los medios locales destacan la urgencia de la medida, pero también cuestionan su eficacia a largo plazo. Mientras tanto, las autoridades continúan evaluando la situación y coordinando esfuerzos entre distintos niveles de gobierno.






















