Equipos de rescate continúan buscando sobrevivientes en Pereira, donde el terremoto del 10 de agosto dejó al menos 240 muertos y miles de personas desaparecidas. La ciudad enfrenta un colapso hospitalario y un aumento de fallecidos. En la zona de la panadería, se cree que sobrevive un vendedor ambulante.

Una mujer fue rescatada con vida después de 38 horas bajo los escombros, mientras que otros sobrevivientes aún están atrapados. Los equipos utilizan robots con cámaras y sensores para explorar zonas inestables y de difícil acceso. La cifra de muertos podría aumentar, según las autoridades.

La región sufre una "analfabetización sísmica" crónica, según una geóloga venezolana. El sismo fue el más fuerte en Colombia en lo que va del siglo. La emergencia nacional fue declarada a 28 horas del sismo.

Ciudades como Cali, Quibdó y Manizales permanecen en alerta roja. La Medicina Legal ha identificado a 122 víctimas de un total de 202 cuerpos recibidos. El terremoto ha dejado un impacto catastrófico en la región.