Estados Unidos y Arabia Saudita lanzaron ataques aéreos contra bases de milicias leales a Irán en varios lugares del norte y centro de Irak, según informes locales. Los bombardeos afectaron cuarteles generales militares en Bagdad, Wasit, Nínive, Basora, Kirkuk, Karbala y Diyala.

Las operaciones, según fuentes iraquíes, buscan debilitar la presencia de grupos afines a Irán en el país. Los ataques se realizaron en respuesta a la creciente influencia iraní en la región, que ha generado tensión con Estados Unidos y sus aliados.

El gobierno iraquí ha expresado su preocupación por la escalada de violencia, aunque no ha confirmado directamente la participación de Estados Unidos en los bombardeos. Las autoridades locales indican que los ataques causaron daños significativos, pero no se han reportado bajas humanas en detalle.

Los medios locales señalan que esta acción refleja la intensificación de la confrontación entre potencias regionales, con Irán y sus aliados enfrentándose a Estados Unidos y sus socios en el Golfo Pérsico.