La presidenta Keiko Fujimori anunció su confianza en el despliegue de las Fuerzas Armadas en las calles, destacando su rol en la protección de los puntos más inseguros del país. En una declaración pública, Fujimori expresó su apoyo al trabajo que vienen realizando los miembros de las Fuerzas Armadas y los agentes de la policía nacional. Esta medida se da en un contexto de creciente inquietud por la seguridad en ciertas zonas del país.
En una reunión con autoridades, Fujimori puso en evidencia las amenazas que el gobierno ha identificado en la región. Aunque no se detallaron las amenazas específicas, se mencionó la necesidad de una respuesta coordinada entre las instituciones estatales. La presidenta insistió en la importancia de mantener la calma y la estabilidad en las ciudades, reforzando su postura de gobierno firme pero responsable.
La decisión de movilizar a las Fuerzas Armadas ha generado reacciones en diferentes sectores. Algunos analistas consideran que se trata de un intento de reforzar el control en momentos de tensión, mientras que otros destacan la necesidad de una estrategia más inclusiva y participativa. La situación sigue siendo de observación, con la comunidad esperando una respuesta clara y transparente.



















