Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacudió varias zonas de Colombia el lunes, causando daños y generando pánico entre la población. Según informes, el sismo se registró en la región del Pacífico, afectando especialmente ciudades como Cali y Buenaventura. El movimiento de tierra provocó la caída de edificios y la interrupción de servicios básicos, lo que generó una respuesta inmediata de las autoridades locales y del gobierno.

Más de 100 réplicas se han reportado en las horas siguientes, lo que ha mantenido en alerta a la población y a los equipos de rescate. En Cali, una mujer murió mientras intentaba escapar por las escaleras de un edificio que colapsó durante la evacuación. Los socorristas continúan buscando a sobrevivientes atrapados, mientras se trabaja para estabilizar las zonas más afectadas.

El gobierno colombiano anunció un programa de subsidios de alquiler para las familias que perdieron sus viviendas. Además, Ecuador habilitó centros de acopio para la ayuda a los afectados, mostrando un apoyo regional. La Embajada de México también brindó apoyo para el regreso de un equipo de fútbol infantil de Tijuana que quedó varado en el país. La situación sigue siendo crítica, pero la solidaridad internacional se manifiesta en acciones concretas.