La presidenta del Perú, Keiko Fujimori, destacó la importancia de una cooperación internacional para combatir el crimen organizado, durante una reunión con el Consejo de Seguridad Nacional. Fujimori señaló que las organizaciones delictivas operan en múltiples países y requieren una respuesta coordinada, destacando el intercambio de información como herramienta clave. Esta postura refleja su enfoque en la seguridad nacional como prioridad en su gobierno.

Paralelamente, el Perú reanudó gradualmente sus relaciones con Venezuela, designando a Alicia María Espinoza Paredes como nueva cónsul general en Caracas. La decisión fue firmada por Fujimori y el canciller Carlos Espá, marcando un paso hacia la normalización diplomática entre ambos países. Esta medida se enmarca en un contexto de tensiones históricas, pero también de intereses comunes en temas regionales.

Además, Fujimori enfrenta una campaña electoral intensa, ya que compite con Roberto Sánchez en el octavo balotaje de la historia peruana. La polarización política y el voto dividido han marcado esta elección, lo que podría definir la dirección del país en los próximos años.