Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacudió el oeste de Colombia el martes, causando al menos 254 muertos y dejando más de 1.000 heridos, según el último relevamiento de autoridades locales. Las ciudades de Pereira y Cali se encuentran entre las más afectadas, con edificios derrumbados y numerosos hogares dañados.

En Pereira, un perro fue atrapado en un quinto piso y vecinos solicitaron ayuda urgente para su rescate. Mientras, en Cali, una mujer fue rescatada con vida tras permanecer atrapada bajo los restos de un edificio. Los rescatistas continúan buscando sobrevivientes entre los escombros.

El presidente de Colombia informó sobre el número de víctimas fatales, aunque las cifras aún no son definitivas. Algunos bienes de interés cultural sufrieron daños, lo que ha generado preocupación por la preservación de sitios históricos.

La situación sigue siendo crítica, con cientos de personas aún en busca de refugio y servicios de emergencia en alta demanda. Las autoridades trabajan para evaluar el alcance del desastre y coordinar la ayuda necesaria.