Rescatistas continúan con las labores de búsqueda en Nepal tras las inundaciones que causaron 359 muertos y dejaron pueblos completamente sumergidos. Según informes locales, las lluvias torrenciales han afectado varias regiones del país, especialmente en el oeste, donde las aguas han destruido hogares y infraestructura. Las autoridades han activado el sistema de emergencia y han pedido ayuda a organizaciones internacionales para apoyar los esfuerzos de rescate.
Más de 1000 personas han sido evacuadas y se espera que el número de víctimas aumente a medida que se realicen más evaluaciones en las zonas afectadas. Los equipos de rescate enfrentan condiciones extremas, incluyendo la falta de acceso a ciertas áreas debido a los daños en las carreteras. La tormenta, que se extendió durante varios días, ha causado también graves daños a la agricultura, afectando a miles de agricultores que dependen de los cultivos para su supervivencia.
Las autoridades han anunciado que se realizarán evaluaciones de daños y se establecerán programas de ayuda a largo plazo para las comunidades afectadas. Aunque el clima ha mejorado en algunas zonas, la situación sigue siendo crítica y se prevé que la ayuda seguirá siendo necesaria durante semanas.





























