Un fuerte terremoto de magnitud 7,4 sacudió Colombia el lunes, causando graves daños en varias ciudades. Según cifras oficiales, al menos 181 personas han perdido la vida. La ciudad de Pereira, una de las más afectadas, vive momentos de tensión y esperanza. Los rescatistas han pedido silencio mientras buscan sobrevivientes bajo los escombros, con gestos como levantar puños en alto que simbolizan la lucha y la esperanza.

En Cali, una mujer murió al caer una escalera durante la evacuación. El sismo también dejó daños en bienes culturales, incluyendo algunas iglesias, que ahora requieren procesos de restauración. Mientras, la Embajada de México apoya el regreso de un equipo de fútbol infantil de Tijuana, que quedó varado en el país. El gobierno de Ecuador también ha abierto centros de acopio para ayudar a los afectados.

La situación sigue siendo compleja, con esfuerzos coordinados para rescatar a los heridos y reconstruir lo que fue destruido. La comunidad internacional sigue de cerca los avances en la búsqueda de sobrevivientes y la distribución de ayuda.