Un sismo de magnitud 7,4 sacudió el lunes 13 de agosto el territorio colombiano, causando una tragedia que deja al menos 273 fallecidos y 377 personas desaparecidas. Según informaciones recientes, la esperanza de rescatar más sobrevivientes persiste, aunque ya se han transcurrido más de 72 horas desde el sismo. En el epicentro del desastre, la ciudad de Cali sigue siendo un foco de atención, con equipos de rescate trabajando en condiciones extremas.
Entre las víctimas, se han identificado cinco ciudadanas peruanas que sufrieron daños y retornaron a su país. La Cancillería peruana informó que entre ellas se encuentran adultos mayores y una menor de edad. Aunque no se ha confirmado el estado exacto de estas personas, su retorno refleja la complejidad del escenario tras el terremoto.
La zona afectada enfrenta desafíos logísticos y humanitarios, con infraestructuras derrumbadas y comunidades enteras sin acceso a servicios básicos. Las autoridades locales y nacionales continúan coordinando esfuerzos para brindar apoyo a las familias afectadas y facilitar la búsqueda de sobrevivientes. La situación sigue siendo crítica, pero la solidaridad internacional ha comenzado a manifestarse con donaciones y ayuda.
























