Wall Street cerró en positivo este jueves, con el índice S&P 500 alcanzando un nuevo máximo, tras la publicación de datos que muestran una moderación en la inflación en Estados Unidos. Esta evolución ha generado expectativas de que la Reserva Federal mantendrá los tipos de interés sin cambios en su próxima reunión.

Los mercados financieros interpretaron los nuevos datos como una señal de estabilidad en la economía estadounidense, lo que redujo las presiones sobre la política monetaria. Esta moderación en la inflación ha influido en la decisión de los inversores, que han optado por mantener una postura conservadora.

La baja volatilidad en los mercados, típica de la temporada de verano, ha permitido una jornada tranquila en Wall Street. Los analistas destacan que los datos continúan mostrando una tendencia a la baja en los precios, lo que podría influir en las decisiones futuras de la Fed.