Colombia activó una línea de crédito con el Banco Mundial para responder al desastre causado por el terremoto. Esta medida busca financiar la reconstrucción de infraestructuras afectadas y apoyar a las comunidades en situación de vulnerabilidad. El Banco Mundial otorgó un préstamo de 1.200 millones de dólares, destinado a proyectos de desarrollo sostenible y resiliencia.
La línea de crédito se utilizará para mejorar la infraestructura pública, incluyendo carreteras, hospitales y sistemas de agua potable. Además, se enfocará en proyectos que fortalezcan la capacidad de los municipios para enfrentar futuros desastres naturales. El gobierno colombiano destacó la importancia de esta colaboración internacional para acelerar la recuperación.
El Banco Mundial ha utilizado este tipo de financiación en otros países tras desastres similares, como en Haití o en Nepal. En Colombia, el préstamo se complementará con fondos nacionales y donaciones internacionales. La iniciativa refleja la prioridad del gobierno en la reconstrucción y la prevención de riesgos.
El programa incluye un seguimiento estricto para garantizar que los recursos se utilicen eficientemente y con transparencia. La comunidad internacional ha mostrado interés en apoyar este esfuerzo, reconociendo la necesidad de inversión en infraestructura segura y sostenible.























