Casi 20.000 personas asistieron al estadio Atanasio Girardot en Bogotá para presenciar el partido entre Atlético Nacional y Once Caldas. El encuentro, que terminó en empate 2-2, tuvo un propósito especial: recaudar fondos para las víctimas del terremoto que afectó la región de Nariño.
Los aficionados llevaron consigo alimentos, medicinas y efectivo para donar. La organización del partido anunció que la recaudación superó las expectativas, permitiendo apoyar a las familias afectadas en la zona. El evento combinó el deporte con la solidaridad, mostrando el compromiso de la comunidad con la ayuda humanitaria.
El terremoto, ocurrido el 5 de julio, dejó al menos 100 muertos y más de 300 heridos. La iniciativa del partido busca ayudar a las víctimas en los primeros días de recuperación. La respuesta del público reflejó la importancia de la solidaridad en momentos de crisis.























