El terremoto de 7,4 grados que sacudió Colombia el 10 de agosto de 2026 dejó al menos 314 personas muertas y 290 desaparecidas, según el último recuento. El sismo, que afectó principalmente al departamento de Risaralda, causó graves daños en la región, especialmente en la localidad de Apía, donde se reportaron múltiples fallecimientos y desapariciones. Gloria Elena Rendón, residente de Cartagena de Indias, describió cómo la tierra tembló apenas en su lugar, mientras que en su pueblo natal se vivió una tragedia.

La reconstrucción de las comunidades afectadas en el Eje Cafetero se enfrenta a desafíos significativos. La tradición de la autoconstrucción de casas en la zona se ha convertido en una herramienta clave para la recuperación. Sin embargo, la magnitud del desastre ha generado una necesidad urgente de apoyo externo. Mientras se evalúan los daños, se continúa con los esfuerzos de búsqueda de sobrevivientes y la asistencia a las familias afectadas.

El gobierno ha anunciado la implementación de medidas de emergencia, incluyendo la movilización de recursos y personal especializado. Aunque se han realizado evaluaciones preliminares, la situación sigue siendo compleja. La comunidad internacional ha expresado su apoyo, pero la prioridad sigue siendo la seguridad y la estabilidad en las zonas más afectadas.