El Gobierno colombien estudia la incorporación de la partería ancestral al sistema de salud público, en un intento de reconocer y valorar las prácticas tradicionales en la atención a las mujeres. La propuesta incluye la contratación y remuneración de las parteras, así como su integración en equipos médicos y su acompañamiento durante el parto en hospitales. Además, el sistema de salud sería obligado a adaptar sus protocolos y formas de atención para incluir estas prácticas.

La iniciativa busca mejorar el acceso a la atención prenatal y durante el parto, especialmente en zonas rurales donde las parteras tradicionales son frecuentes. Sin embargo, el Ministerio de Salud ha señalado que la implementación plantea desafíos, como la formación de personal, la coordinación entre conocimientos tradicionales y científicos, y la adaptación de infraestructuras. Aunque no hay una fecha definida para la aplicación de la norma, el debate ha abierto una discusión sobre la valoración de las prácticas culturales en el ámbito médico.