El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reveló durante su visita a Irlanda que los hutíes, grupo insurgente yemení respaldado por Irán, le habían solicitado que se abstuviera de atacarlos. Esta declaración surgió en un contexto de tensión en Oriente Medio, donde el conflicto entre los hutíes y Arabia Saudí ha intensificado las relaciones regionales.
En una conversación con líderes irlandeses, Trump explicó que los hutíes se habían contactado con Estados Unidos y le habían expresado su deseo de evitar una intervención militar. Aunque no especificó los términos de la conversación, su afirmación refleja una postura inusual en la política exterior estadounidense, donde generalmente se apoya a los aliados contra grupos insurgentes.
La visita de Trump a Irlanda incluyó reuniones con el primer ministro y la presidenta, en un contexto de discusión sobre comercio y relaciones internacionales. Aunque no se mencionó directamente el conflicto en Yemen, la declaración sobre los hutíes resalta la complejidad de las relaciones entre Estados Unidos, Irán y los grupos insurgentes en la región.
Durante su estancia, Trump también abordó temas económicos, incluyendo la posibilidad de que los precios del gasóleo se reduzcan si el Reino Unido abre el Mar del Norte a la explotación de recursos. Esta serie de declaraciones refleja una agenda política amplia, que abarca desde cuestiones internas hasta relaciones internacionales.























