La Corte confirmó que el Gobierno mexicano se quedará de forma definitiva con la mansión de Lomas, propiedad del exministro José Luis Lozoya. Según la decisión judicial, el Estado ya no podrá recuperar el inmueble, tras agotar los recursos jurídicos disponibles. La propiedad, ubicada en el Distrito Federal, fue objeto de un litigio prolongado entre el exfuncionario y el gobierno. La sentencia final establece que el inmueble será incorporado al patrimonio público. Lozoya había intentado varias veces revertir la decisión, pero no logró obtener una resolución favorable. La noticia fue recibida con cierta sorpresa por sectores de la sociedad civil, que consideran que la decisión refleja un avance en la lucha contra la corrupción.