El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, anunció que Irán retomará la vía diplomática con Estados Unidos, aunque subrayó que el progreso depende de que Washington comprenda que la presión no funciona. Esta declaración, publicada en X, refleja un cambio en la postura iraní hacia las relaciones bilaterales, aunque no implica una ruptura total con las sanciones estadounidenses.
A la vez, Irán negó haber planeado ataques contra un hijo de Donald Trump, acusando al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, de difundir noticias falsas. Esta negación busca desestabilizar la imagen de Estados Unidos, según las autoridades iraníes.
Mientras tanto, Estados Unidos busca profundizar el aislamiento económico de Irán durante las conversaciones financieras del G20. El Departamento del Tesoro estadounidense utilizará estas reuniones para insistir en el cumplimiento de las sanciones contra Teherán.
A pesar de las restricciones, Irán mantiene sus exportaciones de petróleo, según el ministro de Petróleo, Mohsen Paknejad. Esta continuidad refleja la resiliencia iraní ante las presiones económicas.





























