EE.UU. Impone aranceles de hasta 100% a los drones para reducir su dependencia de fabricantes extranjeros, especialmente de China, principal productor mundial del sector. La medida, anunciada por el gobierno de Donald Trump, busca fomentar la producción nacional y limitar la influencia de China en la industria de drones. Esta política forma parte de una estrategia más amplia para fortalecer la autonomía tecnológica del país.

Mientras tanto, el gobierno de Trump enfrenta críticas por su demanda contra la Universidad de Harvard, que fue desestimada por un tribunal federal. La decisión refleja tensiones entre el Ejecutivo y instituciones educativas, especialmente en temas de antisemitismo. Aunque el tema no está directamente relacionado con los aranceles a drones, muestra la diversidad de asuntos que aborda la administración actual.

En otro frente, el secretario de Defensa de EE.UU. Pete Hegseth, advierte al régimen cubano sobre la posibilidad de opciones militares. Esta declaración, hecha durante una visita a Panamá, refuerza la postura de Washington hacia La Habana, aunque no se ha confirmado la implementación de medidas concretas. Estas acciones demuestran la complejidad de la política exterior estadounidense en distintos contextos.