Más de 1.400 personas se encuentran desaparecidas tras las devastadoras inundaciones que azotaron la frontera entre Nepal y China, según informes recientes. El desastre, causado por la crecida del río Bhotekosi, ha dejado al menos 177 muertos y cientos de turistas y habitantes aún sin localizar. Las autoridades nepalíes han elevado el número de fallecidos a 289, mientras que equipos de rescate intentan acceder a zonas aisladas para buscar supervivientes.

Entre los desaparecidos se encuentran más de 500 turistas extranjeros, incluyendo ciudadanos de India, Estados Unidos, Ucrania, Malasia, Australia, Reino Unido y Canadá. Algunos medios informan de posibles víctimas francesas, aunque la Cancillería francesa no ha confirmado dicha cifra. La situación es crítica en el puesto fronterizo de Gyirong, arrasado por la riada, que era un punto clave para el tránsito entre China y Nepal.

La región norteña de Nepal, junto a la frontera con el Tíbet, sigue siendo un foco de atención debido a la dificultad para acceder a las zonas afectadas. Mientras se continúa con las labores de rescate, se espera una evaluación más precisa de los daños y el número de personas afectadas. La comunidad internacional sigue de cerca la situación, esperando respuestas oficiales sobre los desaparecidos y las víctimas fatales.